• MARIA FERNANDA VILLOTA GARCIA

    Miembro
    septiembre 25, 2025 en 4:00 pm

    El consumo de sustancias psicoactivas (SPA) se ha convertido en una problemática creciente en el municipio de La Cruz, Nariño, afectando especialmente a la población adolescente y joven. Una de las principales fortalezas de la atención en adicciones desde la comunidad en La Cruz es la respuesta solidaria y consciente de los actores sociales frente al consumo creciente de SPA, especialmente en barrios populares y zonas rurales. Las acciones colectivas de líderes comunitarios y familias han sido clave para reconocer el problema, visibilizarlo y no dejarlo en el silencio o la estigmatización. DE igual forma, entre las fortalezas se destacan los eventos deportivos, culturales y recreativos impulsados desde el gobierno local y las instituciones educativas, como espacios protectores y de construcción de ciudadanía. Estas actividades promueven hábitos de vida saludables, refuerzan el sentido de pertenencia, la autoestima y los proyectos de vida de niños, niñas y adolescentes, alejándolos de los entornos de riesgo. Además, permiten generar vínculos entre diferentes sectores (educación, salud, cultura, familia), lo que enriquece las estrategias preventivas con una mirada integral.
    No obstante, la atención a población en consumo de sustancias psicoactivas enfrenta limitaciones estructurales significativas. Una de las más evidentes es el bajo número de profesionales especializados en salud mental y tratamiento de adicciones en el municipio limitando la capacidad de atención, seguimiento y acompañamiento terapéutico, especialmente en casos que requieren abordaje clínico o psicosocial continuo.