MARIA FERNANDA VILLOTA GARCIA
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MARIA FERNANDA VILLOTA GARCIA
Miembrooctubre 9, 2025 en 3:32 pm en respuesta a: MODULO 8: TALLER PRÁCTICO Y FINAL»CASO CLINICO
Paciente: José Ramírez G.
Edad: 67 años
Estado civil: Viudo
Nivel educativo: Primaria completa
Ocupación: Pensionado (ex conductor de transporte público)
Diagnóstico principal: Trastorno por uso de alcohol, dependencia severa (CIE-10: F10.2)
Ingreso: Voluntario, remitido por el centro de salud local por deterioro funcional y conflictos familiares.Contexto: El paciente refiere haber consumido alcohol desde los 20 años, aumentando el consumo tras la muerte de su esposa hace 8 años. Manifiesta que el alcohol “es lo único que le da ganas de vivir” y que bebe a diario desde las horas de la mañana.
Llega al programa motivado principalmente por la insistencia de su hija y por problemas de salud recientes (gastritis alcohólica, hipertensión). En entrevista inicial, muestra ambivalencia frente al cambio, pero expresa deseos de “mejorar para no ser una carga”.Abordaje integral biopsicosocial
a) Área biológica:
• Historia médica: hipertensión controlada, gastritis, temblores matutinos, alteraciones del sueño y pérdida de peso.
• Valoración médica: signos de daño hepático incipiente, recomendación de control con medicina interna.
• Tratamiento: estabilización médica inicial, desintoxicación supervisada y manejo farmacológico (benzodiacepinas en fase aguda, luego naltrexona).
b) Área psicológica:
• Afecto deprimido, baja autoestima y duelo no elaborado.
• Dificultades en el manejo emocional, sentimientos de soledad y culpa.
• Intervención: psicoterapia individual centrada en afrontamiento, psicoeducación sobre la enfermedad adictiva y estrategias de regulación emocional.
c) Área social:
• Vive con su hija, quien trabaja fuera de casa y refiere sobrecarga por cuidado.
• Red de apoyo limitada, aislamiento social y pérdida de vínculos comunitarios.
• Situación económica estable por pensión, pero existe conflicto familiar por uso de recursos en alcohol.
• Intervención desde trabajo social: fortalecimiento de redes de apoyo, mediación familiar, gestión con programas de adulto mayor (centro día y grupos de apoyo AA).Abordaje interdisciplinar: áreas de intervención
• Médico general y psiquiatra: Valoración médica y manejo farmacológico. Estabilizar salud física, prevenir síndrome de abstinencia.
• Psicólogo clínico: Psicoterapia individual y grupal Trabajar duelo, manejo emocional, prevención de recaídas
• Trabajador social: Intervención familiar, enlace con redes Favorecer adherencia, mejorar dinámica familiar y redes.
• Terapeuta ocupacional Actividades de reactivación y hábitos saludables. Promover sentido de propósito y rutinas sin consumo.
• Enfermería Educación sanitaria, seguimiento de medicación. Acompañar en autocuidado y adherencia al tratamiento.Estructura en tres fases:
1. Desintoxicación y estabilización: atención médica y contención emocional.
2. Rehabilitación psicosocial: psicoterapia, grupos de apoyo, acompañamiento familiar y actividades terapéuticas.
3. Reinserción y mantenimiento: fortalecimiento de red de apoyo comunitario, vinculación a actividades de adulto mayor, plan de prevención de recaídas.
Desde el enfoque ético y de derechos humanos
• Respeto a la autonomía del paciente en la toma de decisiones.
• Garantía de confidencialidad y trato digno.
• Promoción de no discriminación por edad ni condición de dependencia.
• Reconocimiento de su derecho a una atención integral, a la salud y al bienestar emocional.
• Perspectiva de envejecimiento activo, valorando su experiencia y capacidadesEnfoque ético, enfoque diferencial y de derechos humanos
• Respeto a la autonomía del paciente en la toma de decisiones.
• Garantía de confidencialidad y trato digno.
• Promoción de no discriminación por edad ni condición de dependencia.
• Reconocimiento de su derecho a una atención integral, a la salud y al bienestar emocional.
• Perspectiva de envejecimiento activo, valorando su experiencia y capacidades -
MARIA FERNANDA VILLOTA GARCIA
Miembrooctubre 8, 2025 en 10:58 am en respuesta a: MODULO 7: ÉTICA, DERECHOS HUMANOS Y ENFOQUE DIFERENCIALEscenario de caso clínico: El caso se encuentra centrado en un paciente de de 68 años diagnosticado con esquizofrenia paranoide en fase aguda, institucionalizado parcialmente debido a frecuentes episodios psicóticos y dificultades en el autocuidado. Su principal acudiente es su tía materna de 75 años, quien recibe la pensión del paciente y administra sus recursos económicos. La tía refiere que el dinero se utiliza para cubrir los gastos del hogar y algunos medicamentos del paciente, aunque no existen registros claros del manejo financiero. Durante la entrevista, se observa que el paciente presenta discurso desorganizado, ideas delirantes y desconfianza hacia su cuidadora, expresando que “ella se queda con su plata y no le compra todo lo que necesita”.
Análisis crítico desde los principios éticos
1. Autonomía: La autonomía del paciente se encuentra comprometida debido a su condición mental y las limitaciones cognitivas derivadas de la esquizofrenia aguda. Sin embargo, esto no justifica excluirlo totalmente de las decisiones sobre su vida y recursos. Éticamente, el profesional debe promover mecanismos de participación asistida, donde se le brinde información comprensible y se respete su derecho a ser escuchado. La falta de participación del paciente en el manejo de su pensión constituye una vulneración parcial de su autonomía.
2. Beneficencia: La tía actúa aparentemente con intención de cuidar y proteger al paciente, pero la administración unilateral de su pensión sin supervisión o transparencia puede generar daño, negligencia o abuso financiero. El profesional debe actuar desde la beneficencia, asegurando el bienestar del paciente y evitando daños derivados de relaciones de dependencia o desequilibrio de poder. Es éticamente necesario activar rutas de evaluación social o jurídica que protejan los intereses del paciente.
3. Justicia: Desde la justicia distributiva, el paciente tiene derecho a recibir los beneficios y apoyos que le corresponden como adulto mayor y persona con discapacidad psicosocial. Es injusto que sus recursos sean gestionados sin rendición de cuentas o sin priorizar sus necesidades básicas. El equipo interdisciplinario tiene la responsabilidad ética y profesional de garantizar equidad en el acceso a tratamientos, apoyos económicos y decisiones informadas.Enfoque diferencial: El enfoque diferencial exige reconocer las particularidades del paciente como adulto mayor y persona con discapacidad mental, entendiendo que su situación implica doble vulnerabilidad.
Reflexión crítica del profesional: El caso evidencia un dilema ético entre protección y autonomía. Si bien la tía actúa como cuidadora principal, el desequilibrio en la administración de los recursos plantea una situación de riesgo de abuso económico y vulneración de derechos. El profesional de la salud mental debe intervenir con sensibilidad ética, evitando juicios, pero promoviendo acciones de protección como:
• Desde el área de trabajo social efectuar verificación de uso de recursos.
• Sugerir la figura de curaduría o apoyo legal
• Incluir al paciente en decisiones sobre su dinero y tratamiento.Este caso refleja la necesidad de fortalecer la supervisión institucional, la educación a cuidadores y la promoción de decisiones compartidas, como pilares para una atención ética, justa y humanizada.
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Miembroseptiembre 25, 2025 en 4:00 pm en respuesta a: MODULO 5 «MODELOS DE ATENCION Y TRATAMIENTO EN ADICCIONES»El consumo de sustancias psicoactivas (SPA) se ha convertido en una problemática creciente en el municipio de La Cruz, Nariño, afectando especialmente a la población adolescente y joven. Una de las principales fortalezas de la atención en adicciones desde la comunidad en La Cruz es la respuesta solidaria y consciente de los actores sociales frente al consumo creciente de SPA, especialmente en barrios populares y zonas rurales. Las acciones colectivas de líderes comunitarios y familias han sido clave para reconocer el problema, visibilizarlo y no dejarlo en el silencio o la estigmatización. DE igual forma, entre las fortalezas se destacan los eventos deportivos, culturales y recreativos impulsados desde el gobierno local y las instituciones educativas, como espacios protectores y de construcción de ciudadanía. Estas actividades promueven hábitos de vida saludables, refuerzan el sentido de pertenencia, la autoestima y los proyectos de vida de niños, niñas y adolescentes, alejándolos de los entornos de riesgo. Además, permiten generar vínculos entre diferentes sectores (educación, salud, cultura, familia), lo que enriquece las estrategias preventivas con una mirada integral.
No obstante, la atención a población en consumo de sustancias psicoactivas enfrenta limitaciones estructurales significativas. Una de las más evidentes es el bajo número de profesionales especializados en salud mental y tratamiento de adicciones en el municipio limitando la capacidad de atención, seguimiento y acompañamiento terapéutico, especialmente en casos que requieren abordaje clínico o psicosocial continuo. -
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Miembroseptiembre 25, 2025 en 1:16 pm en respuesta a: MODULO 4 «DETECCION TEMPRANACASO CLINICO
Datos generales de paciente
• Nombre: Luis Fernando G.
• Edad: 32 años
• Sexo: Masculino
• Estado civil: Unión libre
• Ocupación: Operario de producción en empresa de calzado
• Lugar de residencia: Municipio de La Cruz, Nariño
• Nivel educativo: Secundaria completa
• Régimen de salud: ContributivoMotivo de consulta: Luis es referido al área psicosocial por parte del jefe de recursos humanos tras manifestar episodios de desmotivación laboral, baja concentración y retrasos frecuentes. En entrevista inicial, expresa estar atravesando un periodo de estrés familiar y reconoce haber iniciado el consumo de cannabis hace dos meses, como forma de «relajarse» al terminar su jornada laboral.
Historia del consumo: El paciente indica haber comenzado a consumir cannabis de manera ocasional durante los fines de semana, aumentando su frecuencia a tres veces por semana. No ha tenido antecedentes previos de consumo de otras sustancias ni episodios clínicos de salud mental diagnosticados. Refiere que consume en espacios privados y nunca en su lugar de trabajo. Sin embargo, acepta que ha notado una ligera dependencia psicológica, especialmente para conciliar el sueño y “desconectarse” del estrés.
Resultado de aplicación prueba ASSIST
1 ¿Con qué frecuencia ha consumido cannabis en los últimos tres meses? 3
2 ¿Ha sentido deseo intenso de consumir? 2
3 ¿Ha tenido problemas relacionados con su consumo? 0
4 ¿Ha dejado de hacer actividades importantes por consumir? 0
5 ¿Le ha expresado alguien preocupación por su consumo? 0
6 ¿Ha intentado dejar de consumir y no ha podido? 0
7 ¿Ha tenido problemas legales o sociales por el consumo? 0Nivel de riesgo: Riesgo moderado (4–26 puntos)
Recomendación: atención ambulatoriaIntervención desde Trabajo Social:
Desde el enfoque profesional del trabajo social, se diseña una intervención de carácter preventivo, restaurativo y educativo, enfocada en evitar la progresión del consumo y en fortalecer factores protectores personales, familiares y laborales. La intervención incluye las siguientes fases:
1. Valoración social inicial:
Mediante entrevista semiestructurada, se identifica un entorno familiar con tensiones asociadas a problemas económicos y cuidado de un hijo pequeño. Luis cuenta con red de apoyo moderada (pareja y madre), condiciones laborales estables, pero alta carga emocional y bajo autocuidado. Reconoce que el consumo inició como una forma de evasión frente al estrés.
2. Orientación individual y psicoeducación:
Se establece un plan de orientación social con énfasis en estrategias de afrontamiento saludable al estrés, identificación de emociones, toma de decisiones conscientes, manejo del tiempo libre y fortalecimiento de su proyecto de vida. Se realiza una sesión psicoeducativa sobre efectos del cannabis y riesgo de escalamiento del consumo.
3. Derivación y articulación institucional:
Se gestiona la remisión al servicio ambulatorio de salud mental con atención psicológica breve, para apoyo en manejo de ansiedad y control del impulso de consumo. Se coordina con el médico general de la EPS para seguimiento clínico básico. Se articula con el área de talento humano para acompañar su proceso, garantizando la confidencialidad.
4. Intervención familiar breve:
Se realiza una sesión de orientación con la pareja del usuario, enfocada en mejorar la comunicación y corresponsabilidad en las tensiones familiares. Se promueve la expresión emocional, identificación de factores de estrés y acuerdos para fortalecer el vínculo afectivo. -
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Miembroseptiembre 25, 2025 en 11:57 am en respuesta a: «MODULO 3: Prevención y Promoción en Salud»MICROESTRATEGIA: FAMILIAR.
Denominación: “Sanando en familia”
Objetivo General: Promover la prevención del consumo de sustancias psicoactivas y la aparición de patologías de salud mental en niños, niñas, adolescentes y jóvenes, a través del fortalecimiento de entornos familiares protectores, mediante acciones psicoeducativas, didácticas y terapéuticas enfocadas en la convivencia, la comunicación, los límites y la restauración de vínculos afectivos.
Objetivos Específicos:
1. Sensibilizar a las familias sobre el papel protector del entorno familiar en la prevención del consumo de SPA y los trastornos mentales.
2. Fortalecer las habilidades parentales en comunicación asertiva, establecimiento de límites y autoridad positiva.
3. Promover espacios de diálogo y sanación emocional para restaurar vínculos afectivos deteriorados.
4. Articular acciones interinstitucionales con entidades de salud, educación y bienestar social para asegurar el acompañamiento y sostenibilidad de la estrategia.
Plan de acción (duración estimada: 4 meses)
• La implementación de esta microestrategia iniciará con la movilización de las familias del municipio de La Cruz, utilizando medios comunicativos como emisoras comunitarias, redes sociales, perifoneo y convocatorias a través de instituciones educativas y centros de salud, con el fin de sensibilizar a la comunidad sobre la importancia del entorno familiar como primer espacio protector frente al consumo de sustancias psicoactivas y los trastornos de salud mental. En el primer mes, se realizará un taller de sensibilización dirigido a padres, madres y cuidadores, centrado en el reconocimiento de factores protectores y de riesgo dentro del hogar. Simultáneamente, se aplicará un diagnóstico participativo familiar, utilizando encuestas con el objetivo de identificar patrones de convivencia, estilos de comunicación y manejo de límites.• Durante el segundo mes, se desarrollará un ciclo de talleres psicoeducativos y didácticos, con frecuencia semanal, abordando temáticas claves como la comunicación asertiva, el manejo del conflicto, el establecimiento de normas claras y la autoridad positiva. Estas sesiones estarán diseñadas con metodologías participativas y ejemplos contextualizados a la realidad local, favoreciendo el aprendizaje práctico y el fortalecimiento de habilidades parentales. En el tercer mes, se llevará a cabo un taller vivencial titulado “Reconstruyendo vínculos”, centrado en la expresión emocional, el reconocimiento del daño, el perdón y la creación de nuevos acuerdos familiares. Este espacio estará orientado a promover la restauración de vínculos afectivos deteriorados, propiciando la sanación emocional en un entorno seguro y respetuoso.
• Finalmente, en el cuarto mes, se realizará una jornada de integración comunitaria y círculo de sanación familiar, donde las familias participantes compartirán sus aprendizajes, avances y compromisos. Esta actividad incluirá dinámicas lúdicas, actos simbólicos y un espacio de retroalimentación colectiva. De igual forma, se educará entorno a rutas de atención institucional con el objetivo de una respuesta adecuada por parte de las familias frente a diferentes situaciones que requieran de la participación de un ente externo. Esta estrategia busca no solo prevenir el consumo y las problemáticas de salud mental, sino también fortalecer el tejido social familiar y comunitario desde una acción conjunta y sostenida. se mantendrá un componente transversal de invitación a diferentes entidades institucionales con el fin de dar cumplimiento al último objetivo específico. -
MARIA FERNANDA VILLOTA GARCIA
Miembroseptiembre 25, 2025 en 11:21 am en respuesta a: «MODULO 2 DETERMINANTES»Desde mi experiencia y desarrollo profesional como trabajadora social en el ámbito del consumo de sustancias psicoactivas (SPA) y la presencia de patologías de salud mental, los cuales son fenómenos complejos y multifactoriales, he evidenciado la influencia de diversos factores de riesgo y protección a nivel social, institucional y genético. A nivel social, los factores de riesgo incluyen la presencia de entornos familiares disfuncionales, la violencia intrafamiliar, el abandono, la pobreza, la exclusión social, la presión de pares y la exposición a situaciones de abuso o trauma. Estos factores pueden incrementar la vulnerabilidad de las personas al consumo de sustancias y al desarrollo de trastornos mentales. Por el contrario, factores protectores como el apoyo social y familiar, la comunicación efectiva dentro del núcleo familiar, la participación en actividades comunitarias y el acceso a entornos sociales inclusivos pueden fortalecer la resiliencia y reducir significativamente el riesgo. En cuanto a los factores institucionales, el acceso limitado a servicios de salud mental, la falta de programas preventivos, la escasa formación del personal sanitario y educativo, y la ausencia de políticas públicas eficaces constituyen riesgos relevantes que dificultan la atención integral de estas problemáticas. En cambio, instituciones que ofrecen servicios de salud mental accesibles, programas de prevención, intervención temprana y acompañamiento psicosocial, junto con políticas claras y coordinadas entre sectores, actúan como factores protectores fundamentales. Finalmente, a nivel genético y biológico, la predisposición hereditaria a trastornos mentales o al consumo de SPA representa un factor de riesgo importante, especialmente si existen antecedentes familiares de estas condiciones. Sin embargo, la ausencia de estas predisposiciones, junto con un adecuado desarrollo neurobiológico y estilos de afrontamiento saludables ante el estrés, pueden constituir factores protectores. En conjunto, la identificación y el abordaje de estos factores es esencial para diseñar estrategias efectivas de prevención, intervención y tratamiento, que promuevan el bienestar integral de las personas y sus entornos.
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MARIA FERNANDA VILLOTA GARCIA
Miembroseptiembre 24, 2025 en 5:44 pm en respuesta a: «EPIDEMIOLOGIA»Cordial saludo, por parte de Maria Fernanda Villota opino que, actualmente el municipio de La Cruz enfrenta una creciente problemática relacionada con el consumo de sustancias psicoactivas (SPA) y el deterioro de la salud mental, aspectos que afectan significativamente a la población, especialmente a niños, adolescentes y jóvenes. Esta situación se ve agravada por múltiples retos estructurales, institucionales, familiares y socioculturales que dificultan la prevención, atención y tratamiento adecuado de estas problemáticas.
Retos Principales:
1. Falta de programas de prevención, mitigación y tratamiento: Se identifica bajo impacto de los programas enfocados en la prevención del consumo de SPA y la promoción de la salud mental por parte de las instituciones educativas y las entidades gubernamentales, como la alcaldía municipal, carecen de. Esto limita la identificación temprana de casos, el acompañamiento psicosocial y la articulación interinstitucional para mitigar el impacto.
2. Deficiencia en infraestructura y servicios especializados:
El municipio presenta una notoria ausencia de centros o servicios especializados dirigidos a personas con dependencia a SPA o trastornos mentales. Esto incluye la falta de espacios de rehabilitación, atención ambulatoria, y servicios de intervención en crisis.
3. Baja disponibilidad de talento humano en salud mental:
Se identifica bajo talento humano por parte de profesionales en áreas clave como psiquiatría, psicología clínica y trabajo social especializado, lo que imposibilita una atención integral. Esta limitación impide liderar procesos de diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los casos más complejos.
4. Entornos familiares disfuncionales:
Muchos hogares presentan carencias afectivas, conflictos intrafamiliares y desconocimiento sobre las consecuencias del consumo de SPA, así como una minimización o negación de los trastornos mentales. Esta dinámica obstaculiza la recuperación de los pacientes y perpetúa ciclos de violencia, abandono o negligencia.
5. Normalización social del consumo de sustancias:
A nivel comunitario, se observa una preocupante normalización de conductas de riesgo, como el consumo habitual de alcohol en espacios públicos, incluso por parte de menores de edad. Esta permisividad sociocultural dificulta el control y prevención del consumo.
6. Estigmatización y discriminación:
Las personas con trastornos mentales o que enfrentan problemas de consumo suelen ser estigmatizadas, lo que genera exclusión social y falta de apoyo comunitario, agravando el aislamiento y dificultando su proceso de recuperación.